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Así fue la visita del papa al Rocío hace 24 años

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La visita del Papa a la aldea del Rocío se produjo un 14 de junio de 1993

Tal día como hoy, hace 24 años, el papa -ahora Santo- Juan Pablo II, invitaba a todo el mundo a ser rociero desde uno de los balcones de la Ermita. Fue uno de los mayores acontecimientos de la historia del Rocío, que veía por primera vez al Santo Padre pisar las benditas arenas de la aldea.

Juan Pablo II visitaba Andalucía, más en concreto Huelva y Sevilla, para culminar los actos religiosos del V centenario de la evangelización de América, dejando estampas tan importantes como la misa pontifical presidida por la Virgen de la Cinta en la Avenida de Andalucía de Huelva, la coronación canónica de la Patrona de Palos de la Frontera o su bendición desde la Giralda de Sevilla. Sin embargo, de todos ellos, el que ha pasado a la historia para ser siempre recordado es su llegada a la aldea del Rocío, visita obligada a uno de los santuarios marianos más importantes del mundo.

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Juan Pablo II pisaba por primera vez las arenas del Rocío/ Hdad. Matriz.

 

Juan Pablo II protagonizaba una intensa jornada comenzada en Huelva, desde donde partió a la Rábida, Palos de la Frontera y Moguer, para llegar después en helicóptero a la Aldea Alonteña. Sobre las 6 y veinte de una calurosa tarde, el pontífice se dirigía andando, sin papa móvil, entre la gente, cercano y siempre saludando y bendiciendo a los miles de rocieros que exclamaban vivas a su paso: ¡Viva la Virgen del Rocío!, ¡Viva la Blanca Paloma!, ¡Viva el Papa Rocieros!. Entró al santuario por la puerta de las Marismas y en el interior, esperaban las 90 hermandades filiales que existían hasta 1993, cuya devoción rociera ya se extendía por buena parte de España. Los simpecados hacían como de retablo multicolor de devoción mariana sobre las paredes blancas, siendo bendecidos uno por uno por el papa.

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La imagen de la Virgen del Rocío esperaba al Santo Padre desde su altar, en su paso, con un jardín de rosas de color rosa a sus pies. El santo padre cruzó la reja y se postró de rodillas ante la Patrona de Almonte. En ese momento, el Rocío entero se hizo silencio…

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El papa se postra ante la Virgen del Rocío/ Hdad. Matriz.

Poco después, acompañado por el obispo de Huelva, Rafael Conzález Moralejo, salió al balcón del santuario erigido expresamente para dicho acto en una esquina del Santuario. Los aplausos y las palmas al compás rompieron el silencio que se mantuvo durante la oración.

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Posteriormente llegaba el momento más esperado, las palabras de su Santidad a los miles de rocieros que se congregaban en la explanada con un discurso que comenzaba así: “Es para mí motivo de honda alegría y de acción gracias culminar mi visita apostólica a la Diócesis de Huelva peregrinando a estas marismas en las que la Madre de Dios recibe, en la romería de Pentecostés e incesantemente durante todo el año, el vibrante homenaje de devoción de sus hijos de Andalucía y de muchos otros lugares de España. A esa multitud incontable de romeros, he querido reunirme hoy, ante esta bellísima imagen de la Virgen, para venerar a nuestra Madre del cielo”.

Juan Pablo II continuaba sus bellas palabras aludiendo a la felicidad que sentía de estar en el Rocío: “Queridas hermanas y hermanos rocieros, me siento feliz de estar con vosotros en esta hermosa tarde, aquí, en este paraje bellísimo de Almonte y ante este bendito Santuario, en el que acabo de orar por la Iglesia y por el mundo (…) antes de bendeciros, alabemos juntos a María: ¡Viva la Virgen del Rocío!, ¡viva la Blanca Paloma!, ¡que viva la madre de Dios!“. Ante la interrupción varias veces de su discurso por los aplausos, el Santo Padre decía: “Se ve que lo decís de verdad, se ve con este aplauso (…) ¡Que todo el mundo sea rociero!”. Dejando así para la historia del Rocío una frase que tan hondo caló en el corazón de los rocieros que pronto se fundariasn hermandades y asociaciones fuera de nuestro país.

Las imágenes de TVE captadas de ese 24 de junio de 1993, nos ayuda a recordar con emoción uno de los mayores acontecimientos rocieros de la historia.

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