Comarca metropolitana de Huelva

Gibraleón recrea la historia de la devoción cintera

peregrinacion

La Hermandad Servita peregrinó hasta el Santuario siguiendo el camino que realizó el zapatero Juan Antonio

El pueblo de Gibraleón ha mantenido durante siglos una fuerte vinculación devocional con la Virgen de la Cinta. La historia más que centenaria de la Patrona de Huelva tiene su origen en un olontense, zapatero de profesión, que se encomendó a la santísima Virgen en la zona del Humilladero por un fuerte dolor en el costado, quien milagrosamente quedó sanado al ponerse una Cinta a su alrededor.

El zapatero, que cada día hacia el mismo camino desde Gibraleón a la ciudad, encargó a un pintor amigo de la familia la imagen de un Virgen, que quedó reflejada con una cinta en su mano y un Niño Jesús desnudo con zapatos de oro, haciendo mención a la humildad del zapatero, que entregaba zapatos a los más necesitados.

Ese camino que realizaba Juan Antonio fue tomado el pasado domingo por los olonteses devotos de la Cinta y hermanos de la Hermandad Servita para llegar al Santuario y ganar el jubileo. Una peregrinación especial, marcada por la historia, que llevó a medio centenar de devotos hasta las plantas de la Patrona de Huelva con una ofrenda muy particular: unos zapatos de orfebrería, emblema del niño de la Cinta, que fueron bendecidos en el transcurso de la misa.

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